Cirugía mínimamente invasiva de la próstata

La prostatectomía radical, o extracción quirúrgica de la próstata y los tejidos cancerosos circundantes, se considera una de las maneras más eficaces de erradicar el cáncer de próstata. La prostatectomía radical es un procedimiento complejo y delicado debido a muchos factores, como por ejemplo la ubicación de la glándula prostática en lo más profundo de la pelvis.

En la prostatectomía radical, los cirujanos extraen toda la glándula prostática, junto con ambas vesículas seminales, ambas ampollas (las secciones inferiores agrandadas de los conductos deferentes) y tejidos circundantes adicionales. La sección de la uretra que pasa por la próstata es cortada y también es posible que se extraiga parte del músculo esfínter que controla el flujo de la orina.

El surgimiento de la prostatectomía radical como tratamiento preferido contra el cáncer de próstata se ha correspondido con una mayor disponibilidad de cirugías mínimamente invasivas. Un método mínimamente invasivo en la cirugía de próstata por lo general reduce las complicaciones y fomenta una recuperación más rápida que la cirugía abierta. Hoy en día en los Estados Unidos, los cirujanos usan uno de tres métodos para realizar la prostatectomía radical: cirugía abierta, cirugía laparoscópica y cirugía laparoscópica asistida por robot. Los últimos dos son procedimientos mínimamente invasivos.

Métodos para realizar una cirugía de próstata

En una prostatectomía abierta, se requiere hacer una incisión de ocho a 10 pulgadas en el abdomen del paciente. En contraste, en una cirugía laparascópica convencional y en una asistida por robot se requiere hacer varias incisiones del tamaño de una moneda de diez centavos, u operar "puertos", los cuales se usan para introducir instrumentos con varas delgadas. Los cirujanos y los asistentes maniobran los instrumentos desde fuera del cuerpo, bajo la visión de una cámara quirúrgica.

Las posibles ventajas de la prostatectomía laparascópica y la prostatectomía laparascópica asistida por robot, en comparación con la cirugía abierta convencional, son: incisiones más pequeñas para sufrir menos dolor luego de la operación y para una mejor estética, menos pérdida de sangre y menor necesidad de transfusiones de sangre, y la capacidad de volver más rápido a la normalidad.

Las dos principales desventajas de la laparoscopía convencional son el grado de dependencia de instrumentos manuales rígidos y la visualización que se obtiene a través de un monitor de video 2D estándar. Aunque estas tecnologías permiten hacer incisiones más pequeñas, pueden limitar el sentido de la profundidad de campo del cirujano, su destreza y su precisión.

Parado a un lado del paciente, el cirujano debe operar de una manera contraintuitiva, moviendo el mango del instrumento largo y delgado precisamente en la dirección opuesta a la que quiere mover la punta del instrumento. Los cirujanos maniobran los instrumentos mientras miran la visualización en 2D del campo de operación proyectado en un monitor de video a un lado y mientras le dan instrucciones a un asistente sobre cómo posicionar la cámara quirúrgica.

El sistema quirúrgico da Vinci® usa una tecnología robótica de avanzada para proporcionar una profundidad de campo natural y permitir escalar, filtrar y traducir los movimientos de las manos del cirujano en micromovimientos precisos de instrumentos diminutos en el sitio de la operación. La excelente visualización, la destreza mejorada, la precisión y el control permiten al cirujano realizar procedimientos complejos a través de "puertos" del tamaño de una moneda de diez centavos.

En la mayoría de los pacientes, la prostatectomía da Vinci (dVP) ofrece mucho menos dolor y una recuperación mucho más rápida que con la cirugía de próstata tradicional. Otras ventajas son menor necesidad de transfusiones de sangre, menos cicatrices y menor riesgo de infección. Además, estudios recientes sugieren que la dVP puede ofrecer un mejor control del cáncer y una menor incidencia de impotencia e incontinencia urinaria.

Debido a los beneficios que ofrece, la dVP se ha convertido en el tratamiento de más rápido crecimiento para el cáncer de próstata en los Estados Unidos, y ya se ha usado para tratar con éxito a miles de pacientes con cáncer de próstata en el mundo entero.

Los resultados individuales pueden variar. Existen riesgos asociados a los procedimientos quirúrgicos. Consulte con su médico acerca de dichos riesgos para saber si la cirugía robótica es una opción apropiada para usted.

Si necesita un referido a un médico de Palmdale Regional Medical Center, llame a nuestro servicio gratuito de referidos médicos al 1-800-851-9780.